Antes de la llegada de la luz amarilla, los primeros semáforos, que aparecieron a finales del siglo XIX, contaban únicamente con luces rojas y verdes, lo que hacía que la transición entre detenerse y avanzar fuera abrupta y en muchos casos peligrosa. Los conductores y peatones no tenían tiempo suficiente para reaccionar, lo que generaba frecuentes accidentes.
El nacimiento de la luz amarilla
Fue en 1920 cuando William Potts, un oficial de policía e ingeniero de Detroit, Estados Unidos, ideó la inclusión de una tercera luz en los semáforos: la amarilla. Su objetivo era dar un tiempo de advertencia entre la luz verde y la roja, permitiendo que los conductores pudieran frenar de manera segura y reducir el riesgo de colisiones.
Potts diseñó el primer semáforo de tres luces utilizando tecnología ferroviaria, donde el amarillo ya se usaba como señal de precaución. Su innovación fue instalada en una intersección de Detroit y rápidamente demostró su efectividad al disminuir los accidentes de tránsito.
Expansión global y estandarización
El éxito del semáforo de tres luces fue inmediato y en pocos años comenzó a implementarse en distintas ciudades de Estados Unidos y Europa. En 1935, el Manual on Uniform Traffic Control Devices (MUTCD) oficializó el uso del sistema de tres luces, convirtiéndolo en el estándar mundial. Hoy, la luz amarilla es un elemento clave en la seguridad vial en todo el mundo, recordándonos la importancia de reducir la velocidad y estar atentos al entorno.
¿Cómo se usa correctamente la luz amarilla?
Aunque su propósito es claro, la luz amarilla sigue generando confusión. Muchos conductores la interpretan como una señal para acelerar y cruzar antes de la roja, cuando en realidad indica que se debe reducir la velocidad y prepararse para detenerse. Su uso adecuado puede prevenir accidentes y mejorar la fluidez del tránsito.
En CJ Traffic, promovemos el respeto por las normas viales y una movilidad segura y eficiente. La luz amarilla no es solo un color más en el semáforo, sino una herramienta clave para garantizar una mejor convivencia en las calles.